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Notas de método

Cierre

PPM que no se arma en marzo

El pago provisional mensual es un presupuesto con consecuencias. Si se calcula una vez al año, en la Operación Renta, es un recargo disfrazado de sorpresa.

Nota permanente. Sin cifras de coyuntura. Los valores del mes están en Indicadores.

El desvío se ve en el mes

Cuando la renta efectiva se aparta del presupuesto —un embarque grande, un finiquito masivo, un contrato que se cayó— el PPM del mes siguiente tiene que cambiar. Esperar a abril para «ajustar» es pagar recargos o regalar caja al fisco durante once meses. Ninguna de las dos es planificación.

Qué mirar en el cierre mensual

No hace falta un modelo de tesorería. Hace falta una hoja con tres columnas: lo declarado el mes pasado, lo que realmente ocurrió, y el PPM del mes que viene. Si la diferencia es material, se cambia el coeficiente o se usa el régimen que corresponda. El número de UTM o UF de ese mes se consulta en Indicadores; no se copia de una nota vieja.

  • Ventas y exportaciones del mes versus el promedio con el que se armó el PPM.
  • Gastos extraordinarios (finiquitos, multas, hedge) que no van a repetirse.
  • Créditos y PPM ya enterados, para no sobrepagar por inercia.

Empresas de estacionalidad

Minería, obras y logística no ganan igual en enero y en agosto. Un PPM plano en un negocio estacional es, por definición, mentira seis meses al año. El expediente tiene que mostrar la estación: toneladas, estados de pago, kilómetros. El formulario no tiene una casilla que se llame «invierno»; el papel de trabajo, sí.